Opinión de la Honda Dominator NX 250

Honda Dominator NX 250 opiniones



Mi opinión sobre la Honda Dominator NX250

(una de tantas opiniones)



ANTIGUA Y PEQUEÑA, PERO BUENA

Es una moto que he usado mucho, sobre todo en off road, pero también en algún viaje.

Es muy buena moto. Está refrigerada por líquido, eso la permite trabajar en altas revoluciones y añadiendo que son 6 marchas, hace que pueda aguantar largas jornadas a buena velocidad sin problemas; a pesar de ser una monocilíndrica de 239 cc.

Esta Honda fue puesta a la venta en 1988 con el nombre de NX 250 en unos países y con el de AX-1, con ligeros cambios, en otros. Más tarde empezó a comercializarse como Dominator 250, compartiendo nombre con la legendaria 650 por su estética tan similar; aunque con grandes diferencias en cuanto a motor ya que esta última tiene 5 marchas y está refrigerada por aire.

 

Dominator 250 bolsa

EN CIUDAD

En ciudad es una maravilla. Las ventajas de esta moto en este entorno están claras: tiene un radio de giro espectacular, lo que la permite moverla en pocas maniobras; es muy estrecha, se puede meter entre los vehículos y otros obstáculos con total facilidad; tiene una buena aceleración en marchas cortas; y su bajo peso ayuda mucho a moverse ligeramente.

Su gran problema es que si vives en una ciudad que cuente con restricciones medioambientales, por la antigüedad que tiene, puede que no llegues a todas partes con ella legalmente.

 

EN AUTOVÍA

La autovía es sin duda su punto flojo. Puede superar los 130 km/h en un momento dado y aguantar cruceros de 120 km/h, pero siempre que no haya pendientes. Esta moto se viene abajo a la hora de enfrentarse a una pendiente. Puede quedarse por debajo de los 100 km/h si hay cierto desnivel.

Otro motivo por el que flojea aquí es porque no es demasiado cómoda a la hora de aguantar mucho tiempo en la misma postura sobre ella, el ser tan bajita y tener una buena distancia libre al suelo, se traduce en unas estriberas bastante cerca del asiento y hace que las piernas vayan un poco más encogidas que en otras motos.

Y luego, el carenado no cubre nada el viento, aunque al no alcanzar mucha velocidad, eso no es un problema.

 

EN CARRETERA

Por carreteras secundarias la moto no va mal del todo y yo no siento esa fatiga del uso en autovía al llevar varias horas sobre ella. Se pueden hacer cruceros que sobrepasen los límites legales sin problemas.

Lo malo llega a la hora de hacer adelantamientos, uno tiene que ser muy consciente de las limitaciones de la moto que lleva. En marchas cortas la moto responde bien, pero en las largas tiene muy poquita fuerza y los adelantamientos han de hacerse con la inercia de la velocidad a la que se va, estando muy seguro de que no suponga un peligro.

 

Honda NX 250 roja desde arriba fondo blanco con cubremanos

SU PASO POR CURVA

Las curvas cerradas las toma muy bien. Aunque no tiene el manillar especialmente ancho, su corta distancia entre ejes —unos 136 mm—, su ligero peso y su reducida altura hacen que uno meta la moto donde quiera en la curva.

Las curvas abiertas también las toman bien, el problema viene cuando se trata de ese tipo de curvas que se van abriendo y cerrando, que exigen a la moto subirla mucho de vueltas y, lo peor, subir o bajar de marcha cada dos por tres en medio de la curva.

 

EN OFF ROAD

Donde claramente destaca esta moto es en off road.

El cárter va a bastante altura, nada que ver con una enduro; pero para lo bajito que es su asiento, la altura de sus bajos es bastante buena —unos 250 mm del suelo—, rara vez he tocado en el cubrecárter.

Sus suspensiones no es que sean algo brutal, pero el poco peso de la moto y sus recorridos decentes —220 mm la delantera y 200 mm la trasera— hacen que sean suficientes si no hacemos un off road muy agresivo. Se traga bastante bien los baches y yo rara vez hago tope.

Como ya he dicho, en marchas cortas tiene bastante fuerza, no dejan de ser 27 cv en una moto que en orden de marcha no llega a los 130 kg y su motor monocilíndrico trabaja muy bien a bajas vueltas.

La postura haciendo off road no me cansa en absoluto, aunque vendría bien que el manillar fuera un poco más alto a la hora de ir de pie, algo solucionable con alzas.

Su asiento, sin doble altura, permite moverse de atrás a adelante perfectamente según lo que se necesite.

Le fallan las estriberas, que al ser de goma, en cuanto pisamos barro o agua con los pies, resbalan muchísimo; así que casi es obligatorio instalar unas de off road para un agarre decente.

Y la gran carencia que tiene en este medio es que por falta de fuerza, no se pueden tomar las curvas cruzando la moto con tan solo abrir el gas, como pasa con otras, con esta pequeña Dominator dependerá mucho de lo que castigues el motor, del tipo de suelo que sea y aún así, te tocará tumbar un poco la moto para que patine. Yo directamente no las tomo así nunca.

Luego, lo bueno de esta moto es que no necesita protecciones tipo defensas ya que, por fuerte que sea la caída, lo más probable es que sobrevivan sus piezas y carenado, a excepción de manetas y espejos, que en alguna ocasión ya tuve que reponer.

Y lo que a mí más me gusta de ella: lo bajita y estrecha que es, te permite evitar muchas caídas con tan solo sacar un pie —el asiento está a unos 820 mm, altura que se reduce 5 o 6 cm al montarnos en ella—.

Obviamente, una enduro va a ir mucho mejor por este terreno, pero la enduro no tiene las ventajas que tiene esta como la de poder viajar con ella hasta el lugar donde se necesite con la misma comodidad, un mantenimiento muchísimo menos exigente o, sobre todo, la baja altura de su asiento que a mí tanto me facilita las cosas.

 

Honda NX Dominator 250 con barro en las ruedas

FIABILIDAD

Mi moto es del año 1998 por lo que supera la veintena de años. No sé cuántos kilómetros tendrá exactamente porque ha estado muchos años con el cuentakilómetros estropeado, problema característico de las motos que tienen el mismo sistema de odómetro que esta —un sistema propio de las motocicletas antiguas que consiste en una pieza llamada sinfín que va dentro del eje delantero, pieza que se deteriora o parte con cierta facilidad—. Yo calculo que a 30.000 kilómetros no llega, pero doy fe de que muy cerca del 50% de ellos —lo cual es muchísimo— han sido haciendo off road, un off road en algunas ocasiones bastante exigente. Por lo que por años de antigüedad y, sobre todo, por el uso que ha recibido, puedo decir que es una moto dura de narices.

Su motor no me ha dado ni un solo problema.

Su sistema de refrigeración parece que funciona a la perfección, por más caña que la he podido dar en condiciones de mucho calor, no ha dicho ni mú. No es raro que las motos de esta antigüedad sufran algún calentón, pero esta nada. La única vez que vi parpadear el led de la temperatura —un pequeño led rojo del cuadro que salta cuando la moto alcanza temperaturas superiores a las recomendables—, tras comprobar los motivos, resultó ser que iba baja de aceite, nunca más volvió a encenderse.

En eso sí que peca la moto, como la mayoría de este tipo de motos, consume mucho aceite. Puede que se deba a que su anterior propietario —mi padre— no hiciera un correcto rodaje en su momento o a que yo no termine de acertar con el aceite que le pongo; pero tampoco es un problema que considere serio. Para los viajes de varios días, me llevo un botecito con aceite para ir reponiendo cada, más o menos, 500 kilómetros y solucionado.

Otra de las cosas positivas de esta moto en este apartado es su sencillez, muchas reparaciones y mantenimientos los puedes hacer tú mismo sin complicarte demasiado.

 

OTROS ASPECTOS

Su sonidoEl sonido de la moto desde la posición del piloto, en el que se mezclan motor y escape, no es muy fuerte, pero es bonito hasta pasar las 6.000 revoluciones, momento en el que se va estropeando progresivamente a medida que van subiendo.

VibracionesLo que se espera de una monocilíndrica es que vibre, pues esta no lo hace. Claro que si uno se fija en las vibraciones, cuando la moto va a ciertas revoluciones, las percibe; pero si no se las presta atención, es como si no existieran, son muy leves y nada molestas. Otra moto que tengo es la bicilíndrica BMW F 850 GS y, sin llegar a resultar nada molesta tampoco, vibra más que esta.

AutonomíaSegún su manual el tanque hace 9 litros, con los que se pueden superar los 220 kilómetros; aunque yo recomiendo ir repostando sobre los 180 kilómetros para evitar sorpresas desagradables ya que, dependiendo de distintos factores, puede ser que con apenas 200 kilómetros recorridos ya se quede seca. 

 Revoluciones del motor: Calzando neumáticos mixtos, sin tacos muy prominentes —como los que trae de serie—, en sexta marcha a 120 km/h, trabaja a 7.000 r.p.m. Con ruedas de tacos más grandes, como las que llevo yo ahora, a unas 6.600 r.p.m. La zona roja empieza a las 9.000, creo que la moto va desahogada.

Con acompañante: Hay que reconocer que esta moto no es la más adecuada para llevar a otra persona pues la amortiguación trasera pierde toda su eficacia, la fuerza del motor se ve bastante mermada y en el caso de llevar top case, el viaje se puede hacer realmente incómodo por su limitado espacio.

 

Honda Dominator 250 montaña

CONCLUSIÓN

Una moto genial para hacer escapadas fuera del asfalto. Mientras veo a mis compañeros de viaje pasarlas canutas con sus trail de mayor peso y cilindrada por ciertos tramos, yo paso con total facilidad. Y para moverte en trayectos cortos y por ciudad, igualmente, es fantástica.

En definitiva, a mí me encanta, es una gran opción para tenerla como segunda moto o, incluso, como primera opción si no se tiene mayores pretensiones. Puedo jurar que yo no vendería la mía ni aunque me ofrecieran por ella lo que costó nueva —nueva se vendía por más o menos un millón y medio de pesetas, que puede parecer mucho, pero hay que tener en cuenta que esta moto tiene muy buenas calidades y que antes los vehículos eran más caros—.

Honda Dominator 250 rueda trasera






Reseñas relacionadas:



_____________________________________

VOLVER A LAS MOTOS QUE PROBÉ

IR A LOS PRODUCTOS QUE PROBÉ

IR A CUESTIONES DE INTERÉS MOTERO

IR A INICIO




Contacto: lamotoperfecta@hotmail.com

Comentarios